Las Reglas de la Antigua, Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz en el Misterio de su Sagrada Mortaja y María Santísima de la Piedad nos impulsan a dar, como cristianos, una dimensión social a nuestros actos en pro de los demás, preferentemente hacia aquellos hermanos necesitados, facilitándoles, no sólo ayuda espiritual sino material. Además, como proyección de una comunitaria vida cristiana, la Hermandad, fiel a sus fines, se hace presente entre el Pueblo de Dios merced a su sección de Obras Asistenciales.

Se pretende, con ello, una actuación solidaria y una asistencia constante de los miembros de la Hermandad en cuantos problemas afecten a los hermanos, entendidos en un sentido amplio. De ahí que, como brazo ejecutor de lo dispuesto en la regla 7, la sección de Obras Asistenciales cumple con el honroso deber de ejercitar la caridad a todos los niveles.

Por ello, las Obras Asistenciales tienen, como único e inexcusable mandato, el ejercicio pleno de la caridad en todos los aspectos, primero, dentro del cuerpo social de la Hermandad y, después, en el contexto general de la sociedad en que vivimos.

De manera especial colaborarán con las instituciones fundadas por Ángela de la Cruz y Miguel de Mañara, según dispone la regla 8, cuyo espíritu heroico asumirán e irradiarán a los demás.

Estando todos los Hermanos implicados en esta misión, el responsable máximo, por delegación de la Junta de Gobierno, el Diputado de Obras Asistenciales, que contará con la asistencia de una Comisión Delegada, formada por cinco hermanos que compondrán la Vicepresidencia, la Tesorería, la Secretaría y dos Vocalías, designada por la Junta de Gobierno a propuesta del Diputado de Obras Asistenciales, a excepción de la Tesorería, que recaerá en el Mayordomo Segundo.

Las cuotas de los hermanos se destinan, no aportando nada a la financiación de las Obras Asistenciales.

Para alcanzar sus fines las Reglas establecen que esta Diputación de Obras Asistenciales contará con recursos económicos propios, teniendo en cuenta que las cuotas de los hermanos se destinan íntegra y exclusivamente al sostenimiento de la Hermandad. Por ello, la Obras Asistenciales se financian con:

  1. Importe de los donativos fijos de los hermanos, cuya cuantía será voluntaria, según el criterio de cada persona.
  2. Colecta del primer domingo de cada mes y la efectuada en el cepillo que, a tal fin, estará colocado permanentemente ante el altar de nuestras veneradas titulares.
  3. Organización de cuestaciones o cualquier otra fórmula, que deberá contar con la aprobación previa de la Junta de Gobierno, que actualmente son, entre otros, el Programa Once Viernes, la Cruz de Mayo y su tómbola, la Velá de la Virgen de la Piedad y los beneficios de la venta de lotería de Navidad o de otras rifas.
  4. Cuantos donativos sean entregados a la Hermandad para tal fin, siempre y cuando su destino no contravenga el espíritu de estas Reglas.