Economato Social.

Fundación Casco Antiguo.

En 1998, tras la celebración en Sevilla del Congreso sobre la Pobreza, nace la idea, de la mano de once patronos fundadores de la Fundación Casco Antiguo (formados por las Hermandades de La Cena, Los Panaderos, Soledad de San Lorenzo, La Exaltación, Los Gitanos, Carmen Doloroso, Rocío de Sevilla, La Lanzada, Cristo de Burgos, Montesión, Sagrada Mortaja y por Cáritas Parroquial de Omnium Sanctorum) de crear un economato para atender las necesidades de la población más desfavorecida de las zonas de San Luis-Macarena y de San Lorenzo. Más tarde, se han incorporado nuevas hermandades que participan en el Economato.

Lo que en un principio comenzó siendo una iniciativa destinada a la mencionada población del Casco Antiguo, ha terminado por dar acogida a personas que provienen de las zonas más diversas de la ciudad. Sus beneficiarios son, en su mayoría, personas con pocos ingresos, parados, ancianos con rentas bajas e inmigrantes.

Las familias y conventos se benefician de esta obra, a través de las distintas comisiones o diputaciones de caridad de las hermandades e instituciones que componen la Fundación, que costean el 75% de los gastos de compras de los asistidos en el economato social que, sito en la C/ Narciso Bonaplata, 5, tiene dicha Fundación, quedando el 25% restante a cargo de las personas asistidas.

Para ello, cada Hermandad facilita unos carnets a las familias asistidas, otorgándoles, según el número de miembros, una cantidad que pueden consumir a lo largo del mes en el economato, que tiene precios de coste en todos los productos. El objetivo es ofrecer a estas personas todos los productos básicos que se requieren para vivir dignamente, a precios ajustados a sus condiciones económicas.

Este actividad, además de en la citada Fundación y en las hermandades que la conforman, se apoya fundamentalmente en la colaboración y el trabajo desinteresado de un grupo de voluntarios.

Durante el curso 2012-2013, la intervención de nuestra Hermandad de La Sagrada Mortaja en el Economato ha supuesto la atención directa a más de 30 familias mensuales, suponiendo 360 carnets anuales, y al Convento de la Encarnación (Madres Agustinas), con el sistema de carnets, subvencionados en un 75% por nuestras Obras Asistenciales. En la actualidad, un carnet mensual tiene un coste de 45,00 euros.


Asistencia Domiciliaria y Personal.

 Fundación Hermandades de Viernes Santo Tarde.

La Fundación Hermandades de Viernes Santo Tarde, instituida en el año 2002, está formada por las siete Cofradías que componen la jornada del Viernes Santo de nuestra Semana Santa. El fin que persigue, desde su creación, es promover y desarrollar una acción social conjunta y permanente, aunando esfuerzos de todas las Hermandades.

El proyecto que desarrolla actualmente es la asistencia domiciliaria y personal a enfermos y ancianos que, por razones de incapacidad, impedimento o soledad, lo necesiten. En muchas ocasiones, esta asistencia deben realizarla profesionales especializados, obteniendo con ello un objetivo no previsto inicialmente, la creación de empleo.

Actualmente este Fundación atiende a 15 personas, empleando para ello a dos auxiliares.

Es por ello que, dada la situación actual y el envejecimiento y las enormes dificultades que están atravesando muchos enfermos y ancianos, es importante aumentar la cobertura de esta actuación, tanto desde el punto de vista del esfuerzo económico, como de la implicación de un mayor número de voluntarios, quizá una de las asignaturas pendientes de esta iniciativa, que sólo busca responder a unas necesidades sociales y a unos objetivos que nos vienen marcados directamente desde nuestro compromiso como cristianos y como cofrades.


Programa de Acogida para niños de Bielorrusia afectados por la radioactividad de Chernobyl.

Confederación de San Cirilo y Metodio.

En 1986, en el reactor del núcleo principal de la central nuclear de Chernobyl (Ucrania) se produce un accidente que provoca un de los más graves desastres que ha soportado nuestro planeta. Además de la explosión, una nube tóxica se extendió rápidamente por los países limítrofes.

Las mayores consecuencias las sufrió la República de Bielorrusia, que soportó el 70 % de los efectos dañinos y de toxicidad de la nube (radioactividad liberada: 400 veces superior a las liberadas por las bombas atómicas arrojadas de Hiroshima y Nagasaki en 1945).

Los altos niveles de contaminación fueron trágicos: causaron cerca de treinta mil muertes y millones de enfermos, especialmente niños, en los años posteriores; obligaron al desalojo de ciudades enteras, afectando directamente a millones de personas; e hizo inviable el uso del agua y de los aprovechamientos agrícolas y ganaderos, principales fuente de alimentos de las regiones afectadas.

Ante esta gravísima situación, en 2001, en primer lugar la Hermandad del Cachorro respondió a una llamada de socorro lanzada por la Sociedad de Pediatras de Bielorrusa, promoviendo y creando un programa para trasladar a niños que continúan viviendo y soportando los devastadores efectos de la tragedia de Chernobyl.

Posteriormente, se fueron sumando muchas otras hermandades, como La Sagrada Mortaja, La Paz, Cigarreras, Montesión, Los Panaderos, Los Estudiantes, El Gran Poder, Santa Genoveva, La Macarena, La Soledad de San Buenaventura y Montserrat, en Sevilla, o la parroquia de la Algaba (Sevilla), la Cofradía de la Salud de Rota, El Consuelo de Cantillana, La Vera Cruz de Cádiz, y La Amargura de Carmona, participando en este programa de la Confederación de San Cirilo y Metodio.

El objetivo era y es mantener a los niños lejos de aquel ambiente radioactivo durante algún tiempo, pues la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) lo consideraba altamente beneficioso para la población infantil, hasta el punto de estimar que cada mes que estos niños pasaban y pasan en España, con sol, aire limpio y alimentos no contaminados, su esperanza de vida aumenta entre un año y medio a dos años, desapareciendo sus niveles radioactivos cuando regresan a su país.

Por todo lo expuesto, para mantener el compromiso con quienes más lo necesitan, los niños, la Hermandad de la Sagrada Mortaja, a través de sus padres de acogida (voluntarios), participa cada verano, junto a otras cofradías y padres, en el acogimiento de niños bielorrusos. En 2014, duodécimo año del programa, acogimos a un grupo de dieciocho niños, cinco de los cuales venían por primera vez, habiéndose contado este año con una nueva monitora.

El acogimiento en las familias es el aspecto primordial del programa, donde los padres de acogida y sus familias se entregan a los niños, reportándoles, con su dedicación, amor y un buen ambiente, una mejora considerable de su salud y esperanzas en el futuro.

Además, el programa se completa con, entre otras actividades: excursiones y actividades en grupo, tales como visitas a playas, a pueblos del entorno y a centros de ocio, como Isla Mágica; atención odontológica individualizada; y actos ecuménicos, como el celebrado en la Basílica de María Auxiliadora, con la participación de un religioso ortodoxo, entre otros.

La Hermandad de la Sagrada Mortaja, como colofón de estos días de descanso, playa, piscina y convivencia, organiza un acto de despedida en nuestra sede, celebrándose una noche de convivencia con los niños y las familias de acogida.

Como conclusión respecto al programa de acogida, es de vital imp0rtancia para esta Hermandad agradecer la encomiable labor que, para un exitoso desarrollo de toda la estancia y de todas las actividades, realizan los padres de acogida, los voluntarios y colaboradores, así como las instituciones y entidades que aportan sus medios.