María de Cleofás fue una de las santas mujeres que acompañaron a Jesús, asistiendo a su Pasión y a su entierro, y fue también una de las primeras que lo vieron después de resucitado.

Su fiesta se celebra el 9 de abril.

Estuvo casada con Cleofás (tambien llamado Alfeo), primo o hermano de José de Nazaret. Fue de las primeras en adherirse a las doctrinas de Jesús, animando a sus hijos; Santiago , Simón, Judas Tadeo y José el Justo; que siguieran su ejemplo. Incluso le rogó a Jesús que los hiciera sus discípulos; éstos eran hijos de su primer marido Cleofás, quien además le había dado dos hijastros: Mateo, recaudador de impuestos y Simeón de Jerusalén, segundo obispo de la urbe. De su segundo marido, Sabas, tuvo un hijo llamado José Barsabas, pescador. También fue madre de dos hijas: Lidia y Lisia .

Jesús le dijo que sus hijos vendrían con Él, así como Mateo (que ya había estado con Jesús en el camino a Sidón) que sería uno de los mejores.

El evangelio de San Juan relata en la Pasión: “Estaban en pie junto a la cruz de Jesús, su madre, María de Cleofás, hermana de su Madre y María Magdalena”. Mateo por su parte en toda la Pasión nombra a dos, la Magdalena y “la otra María”. San Marcos sí especifica a las tres : La Magdalena, María de Cleofás o de Alfeo (su marido), que fue la madre de dos apóstoles Santiago el Menor y San Judas Tadeo y María Salomé o de Zebedeo (su esposo), madre de Santiago el Mayor y de San Juan Evangelista.

La palabra hermano o hermana es equívoca: aunque en Juan 19,25 se dice que era “hermana” de la Madre de Jesús, hay que señalar que en hebreo antiguo no existen las palabras "tío", "primo", "sobrino", etc., por lo que la traducción correcta al español sería "pariente". Al momento de traducir del hebreo al griego, la palabra que se usó fue "hermana", lo que nos hace entender que María de Cleofás era “pariente” de María, la Madre de Jesús; más concretamente sería su concuñada, ya que San José y Cleofás serían primos o hermanos de sangre.

Para la explicación de los nombres de “María Cleofás” y de “María Salomé” existe también la llamada leyenda del triple matrimonio de Santa Ana, según la cual ésta se casó tres veces: con San Joaquín, Cleofás y Salomé. Del primero tuvo únicamente a la Virgen. Tras la muerte de San Joaquín, se casó con Cleofás, según la tradición hermano de San José, de este matrimonio tuvo otra hija a la que también llamó María. Al enviudar de nuevo Santa Ana se unió a Salomé con quien engendró una tercera hija a la que también llamó María. Esta leyenda apócrifa mencionada en el siglo XIII en la Leyenda Áurea, se popularizó a partir del siglo XV, sobre todo en los Países Bajos y en el norte de Alemania. Así, diversos textos identifican a María de Cleofás como la hermana de María, madre de Jesús y como madre de los que fueron llamados hermanos y hermanas de Jesús.